Compasión Conciente
En nuestra sociedad, solemos asociar al término “compasión” al sentimiento de lástima a la vez que lo vinculamos estrechamente con la caridad. A su vez, cuando nos referimos a la compasión que siente una persona por sí misma, no la asociamos al autocuidado, sino más bien al egoísmo.
Pero muy lejos de estos significados, compasión implica en esencia una “bondad básica”, una profunda conciencia del sufrimiento de uno mismo y de los demás seres vivientes junto con el deseo y el esfuerzo por aliviarlo.
Distintas tradiciones espirituales de la humanidad han enfatizado el poder del sentimiento de compasión, si bien el Budismo en particular, trabajó por cientos de años en desarrollarla intencionalmente. Este enfoque asemeja la práctica de la compasión a la destreza que se desarrolla cuando se trabaja con dedicación a tocar un instrumento musical.
La vergüenza, la autocrítica y otros sentimientos contraproducentes se asocian con una serie de dificultades psicológicas, incluyendo depresión, ansiedad social, trastornos de la alimentación, trastornos de personalidad diversos, y el trastorno de estrés post-traumático.
A partir de estos conceptos, han surgido nuevos enfoques psicológicos que se basan en otras maneras de entender la naturaleza y funciones de estas emociones, utilizando técnicas que permiten ejercer una compasión inteligente como enfoque para su tratamiento.
Pero muy lejos de estos significados, compasión implica en esencia una “bondad básica”, una profunda conciencia del sufrimiento de uno mismo y de los demás seres vivientes junto con el deseo y el esfuerzo por aliviarlo.
Distintas tradiciones espirituales de la humanidad han enfatizado el poder del sentimiento de compasión, si bien el Budismo en particular, trabajó por cientos de años en desarrollarla intencionalmente. Este enfoque asemeja la práctica de la compasión a la destreza que se desarrolla cuando se trabaja con dedicación a tocar un instrumento musical.
La vergüenza, la autocrítica y otros sentimientos contraproducentes se asocian con una serie de dificultades psicológicas, incluyendo depresión, ansiedad social, trastornos de la alimentación, trastornos de personalidad diversos, y el trastorno de estrés post-traumático.
A partir de estos conceptos, han surgido nuevos enfoques psicológicos que se basan en otras maneras de entender la naturaleza y funciones de estas emociones, utilizando técnicas que permiten ejercer una compasión inteligente como enfoque para su tratamiento.
La compasión y el verdadero significado de la empatía
Sabemos gracias a la neurociencia que la compasión tiene cualidades extraordinarias; por ejemplo, quienes sienten compasión sufren más, pero también vuelven al estado anterior antes, esto se llama resiliencia. La compasión aumenta la integración neuronal y fortalece el sistema inmune. Y si está comprobado que nos hace tan bien: ¿Porqué no la enseñamos a nuestros hijos, capacitamos a nuestros docentes y trabajamos con ella en las áreas de la salud?
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Volver a definir el concepto "compasión"
La palabra compasión está vacía en nuestra cultura, su definición suena con un exceso de tibieza o de romanticismo, es deprimente o sugiere lástima.
En el video veremos qué importante es volver a definir el concepto, dado que la manera en la que lo hagamos, definirá su práctica, una práctica indispensable para la humanidad en estos días.
Volvamos a hablar de la compasión, ya que su importancia trasciende las tradiciones religiosas, espirituales y éticas. Veamos cuáles son sus componentes y porqué no solo está presente frente al sufrimiento sino también en la belleza de los vínculos.
La periodista Krista Tippett de-construye el significado de la compasión a través de varias historias conmovedoras y propone una nueva definición más tangible para esta palabra.
En el video veremos qué importante es volver a definir el concepto, dado que la manera en la que lo hagamos, definirá su práctica, una práctica indispensable para la humanidad en estos días.
Volvamos a hablar de la compasión, ya que su importancia trasciende las tradiciones religiosas, espirituales y éticas. Veamos cuáles son sus componentes y porqué no solo está presente frente al sufrimiento sino también en la belleza de los vínculos.
La periodista Krista Tippett de-construye el significado de la compasión a través de varias historias conmovedoras y propone una nueva definición más tangible para esta palabra.
Compasión y Mindfulness en Psicoterapia
¿Qué significa ser compasivo? ¿Es ser capaz de sentir lástima, empatía o simpatía? ¿De qué forma la compasión puede ser una parte saludable de los vínculos que establecemos con los demás? ¿Tiene la compasión que llevarnos siempre a perdonar todo y a todos? ¿La compasión puede tener utilidad terapéutica para quien la ejerce?; ¿La autocompasión es la hermana boba de la autoestima?; ¿La compasión es expresión de nobleza o de idiotez? Finalmente, ¿la compasión bien entendida empieza por casa? Las respuestas a estas preguntas muchas veces profundizan las dudas. Basta con volver a considerarla, desde otra óptica, para evitar los grandes sufrimientos acarreados, con frecuencia, por la confusión.
Siglos de mandato moral, tradición académica y creencias ancestrales instalaron en nuestro ideario nociones más o menos rígidas del valor de la compasión. Casi sin excepciones, asociadas al altruismo, la misericordia y la clemencia. Ecuación filantrópica de benevolencia y piedad: así la encontraremos en el imaginario colectivo y en las definiciones enciclopédicas, junto con la constancia de su raíz latina (com = con; pati = sufrimiento).
Qué no es sentir compasión por uno mismo
Kristin Neff es profesora en la Universidad de Texas, en Austin. Además de su investigación pionera en la auto-compasión, ha desarrollado un programa de 8 semanas para enseñar estas habilidades. El programa, co-creado con su colega Christopher Germer en la Universidad de Harvard, se denomina: “ Mindful Self-Compassion" www.self-compassion.org
Sentir compasión por uno mismo no es sentir lástima: cuando las personas sienten lástima por sí mismas, se sumergen en sus propios problemas y se olvidan de que otros tienen problemas similares. Así ignoran las interconexiones con los demás y en cambio sienten que son los únicos en el mundo que están sufriendo. Este sentimiento de lástima tiende a enfatizar sentimientos egocéntricos de separación de los otros y a exagerar el grado de sufrimiento personal. Contrariamente, la compasión inteligente por uno mismo, permite concebir las experiencias del “yo” y de “los otros” sin que se generen sentimientos de aislamiento y desconexión.
Sentir compasión por uno mismo no es sentir lástima: cuando las personas sienten lástima por sí mismas, se sumergen en sus propios problemas y se olvidan de que otros tienen problemas similares. Así ignoran las interconexiones con los demás y en cambio sienten que son los únicos en el mundo que están sufriendo. Este sentimiento de lástima tiende a enfatizar sentimientos egocéntricos de separación de los otros y a exagerar el grado de sufrimiento personal. Contrariamente, la compasión inteligente por uno mismo, permite concebir las experiencias del “yo” y de “los otros” sin que se generen sentimientos de aislamiento y desconexión. Más artículos...
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