Meditación y Psicoterapia
La Meditación y la Psicoterapia son dos prácticas diferentes que apuntan a objetivos complementarios entre sí.La Meditación nos conduce a un territorio que –aunque tengamos que hacer un trabajo para encontrarlo – está en nosotros y por ello se encuentra siempre accesible y existiendo con independencia de nuestros problemas.
Es un método de ser y de ver, una forma incondicionada de vivir momento a momento que nos conecta y nos conduce a la verdad, a ver las cosas tal y como ellas son; su esencia es universal, por eso se enseña y cultiva en distintos contextos, aún en los ámbitos no religiosos
Su propósito es el de ayudarnos a crear una mente más calma y a la vez más hábil para estar presente consigo misma el tiempo suficiente para captar su propia naturaleza y funcionamiento. Por ello la psicología contemporánea incluye cada vez más su práctica y principios : ¿Cómo no tomar en cuenta una herramienta que desarrolla y acrecienta nuestra capacidad de discernimiento? ¿Cómo excluir una habilidad o arte que explora el funcionamiento de la mente misma?
De maestros y aprendientes

Beneficios de la Meditación
La mente meditativa y la pregunta imposible
"Conocemos la energía mecánica, que es fricción mecánica, y también la fricción que en nosotros produce la energía por medio del conflicto, de la resistencia, del control y de todas esas cosas. De modo que hay un tipo de energía que se origina en la fricción mecánica. ¿Hay otra clase de energía carente en absoluto de fricción y, por lo tanto, completamente libre e inmensurable? Pienso que la meditación consiste en descubrir eso. A menos que uno disponga de una gran abundancia de energía, no sólo en lo físico, sino, sobre todo, psicológicamente, nuestra acción nunca será completa y siempre habrá de producir fricción, conflicto y lucha...". Jiddu Krishnamurti
Qué hacer en vez de hundirnos en el sufrimiento: práctica de TONGLEN. Pema Chödrön
Transformar la Confusión en Sabiduría
En particular, ocuparse de otras personas que tienen miedo, están enojadas, celosas, superadas por adicciones de todo tipo, son arrogantes, orgullosas, quejosas, egoístas, significa tener compasión y cuidar de estas personas, no huir del dolor de encontrar estas cosas en nosotros mismos.
De hecho, la propia actitud hacia el dolor puede cambiar. En lugar de defenderse y esconderse de él, se puede abrir el propio corazón y permitirse sentir ese dolor, sentirlo como algo que nos suavizará y purificará y nos hará mucho más amorosos y amables.
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