Meditación y Psicología
La meditación y la psicoterapia son dos prácticas diferentes que apuntan a objetivos distintos pero complementarios entre sí.
Meditar no es hacer algo que está alejado de nosotros mismos, ni intentar lograr alguna clase de estados más elevados o alterados de la mente, sino que es una forma de estar presentes y despiertos. No es hacer un esfuerzo consciente en suprimir los pensamientos para dejar la mente en blanco, sino una forma de observar los contenidos de la conciencia, de la realidad y de nosotros mismos.
Es un territorio que –aunque tengamos que hacer un trabajo para encontrarlo – forma parte de nosotros mismos, se encuentra siempre accesible y existe con independencia de nuestros problemas.
Es un método de ser y de ver, una forma incondicionada de vivir, momento a momento, que nos conecta y nos conduce a la verdad, a ver las cosas tal y como ellas son; su esencia es universal, se enseña y cultiva en distintos contextos, aún en los ámbitos no religiosos
Su propósito es el de capacitar a la mente para estar presente consigo misma el tiempo suficiente para captar su propia naturaleza y funcionamiento, es el vínculo con la mente misma, por eso, la Psicología en la actualidad, se enriquece enormemente gracias a la integración al camino espiritual representado por la práctica de la Meditación.
“Mindfulness” o “Atención Plena” Definiciones y aplicación al ámbito terapéutico

“¿Qué es exactamente? No hay una respuesta precisa, al menos no en palabras. Las palabras son elaboradas por los niveles simbólicos de la mente y describen esas realidades en las que el pensamiento simbólico interviene. Mindfulness es pre-simbólico. No está atada a la lógica. No obstante, Mindfulness puede ser experimentada con bastante facilidad y puede se descripta, siempre y cuando se tenga en cuenta que las palabras son sólo dedos apuntando a la luna. No son las cosas en sí mismas. La experiencia real está más allá de las palabras y por encima de los símbolos. La atención plena es un proceso sutil que se utiliza en cada momento, el hecho de que este proceso se encuentre por encima y más allá de las palabras no lo hace irreal, sino todo lo contrario”. Ven. Henepola Gunaratana
Mindfulness es la palabra inglesa que significa sati en Pali, lenguaje de la psicología budista que se usa desde hace 2500 años. Podemos definir el término como la práctica de ser concientes, de la experiencia presente, con aceptación. Estos 3 elementos son básicos, están irreductiblemente entrelazados en la experiencia de la atención plena y pueden ser encontrados en la mayoría de las discusiones sobre mindfulness tanto en psicoterapia como en la literatura budista.
El término puede ser usado para describir un concepto teórico, una práctica (como la meditación) y también un proceso psicológico.
Con respecto a la experiencia en sí, se puede realizar en muy distintos niveles, desde el tipo de práctica que se realiza en los monasterios, hasta su entrenamiento en nuestra agitada vida diaria en sí, en actividades como caminar, comer, respirar concientemente. Simplemente la podemos ejercitar al preguntarnos: ¿Qué estoy sintiendo justo ahora? ¿Qué estoy en este momento presente? ¿Estoy realmente atento? En realidad, el objetivo es que nos conduzcamos todo el día prestando plena atención. Vivir prestando atención a la realidad toda, a las personas con las que interactuamos, a la forma en que comemos, a cómo nos sentimos, cómo hablamos, cómo escuchamos, etc...
Cuando el término se traslada al ámbito terapéutico, las definiciones incluyen:
- No juzgar: significa observar la experiencia lo que ocurre interna y externamente, tal y como es.
- El concepto de “aceptación”, que se refiere a la disposición a dejar que las cosas sean como son, tanto las experiencia dolorosas como las placenteras; implica una aceptación que no incluye el sometimiento pasivo a las circunstancias, sino que promueve la empatía, la comprensión y desde allí el cambio psicológico.
Sabemos que la principal herramienta de cualquier terapeuta es el sí mismo, la cualidad de sus emociones, de su propio bienestar general. La integración de Mindfulness en la psicoterapia surge a partir de una práctica continua por parte del profesional. No es posible incluir esta práctica sin que el terapeuta experimente por si mismo, en el marco de una práctica diaria personal y sostenida, lo que implica la observación ecuánime y disciplinada de los movimientos de la mente, las emociones y las sensaciones
Mindfulness se ha vinculado de distintas maneras en algunos tipos de psicoterapias y hay variada investigación en su aplicación al tratamiento de distintos trastornos: reducción del estrés, abordaje de los trastornos de personalidad límite, depresión, ansiedad, cáncer, dolor crónico, trastornos de la alimentación, etc.
REFERENCIAS
Germer, C.K., Siegel, R.D. y Fulton, P.R. (2005) Mindfulness and psychotherapy. Nueva York: Guilford Press.
“Mindfulness In Plain English”. Ven. Henepola Gunaratana
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La mente meditativa y la pregunta imposible
"Conocemos la energía mecánica, que es fricción mecánica, y también la fricción que en nosotros produce la energía por medio del conflicto, de la resistencia, del control y de todas esas cosas. De modo que hay un tipo de energía que se origina en la fricción mecánica. ¿Hay otra clase de energía carente en absoluto de fricción y, por lo tanto, completamente libre e inmensurable? Pienso que la meditación consiste en descubrir eso. A menos que uno disponga de una gran abundancia de energía, no sólo en lo físico, sino, sobre todo, psicológicamente, nuestra acción nunca será completa y siempre habrá de producir fricción, conflicto y lucha...".
MINDFULNESS: un vínculo particular con el sufrimiento
Una terapia exitosa permite que el paciente cambie el vínculo o relación que tiene con su particular forma de sufrimiento. Obviamente, si nos sentimos menos alterados por los acontecimientos de nuestras vidas, va a disminuir nuestro sufrimiento. ¿Pero cómo podemos estar menos perturbados por las experiencias displacenteras? La vida incluye el dolor. ¿Pueden el cuerpo y la mente no reaccionar instintivamente a las experiencias de dolor? Mindfulness es una habilidad que nos permite ser menos reactivos a lo que está pasando en el momento. Es una forma de relacionarse con toda las experiencia –positiva, negativa, y neutral- de manera que nuestro nivel general de sufrimiento se reduce y nuestro sentido de bienestar aumenta.
Estar plenamente atento es estar despierto, es reconocer qué está pasando en el momento presente. Todos estamos poco atentos. Estamos frecuentemente capturados por pensamientos que nos distraen u opiniones sobre aquello que está pasando en el momento.
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La práctica de la atención plena.
"La meditación de la atención plena consiste en sentarse con la espalda derecha, atender a la respiración y dejar que los pensamientos vengan y vayan sin intentar controlarlos ni dirigirlos hacia ninguna parte. En el momento en que dejamos de contrlarlos y nos permitimos estar presentes, puede hacerse más evidente la contradicción existente entre nuestros pensamientos y nuestros sentimientos. Si observamos nuestros pensamientos, que representan precisamente aquello que nos está dirigiendo, nos daremos cuenta de aquellas áreas de nuestra vida en las que estamos más asustados, fijados o identificados. La meditación nos ofrece la oportunidad de permitir que toda esa confusion emerja y se haga presente, a diferencia de la psiocterapia que pretende simplemente salir de la confusión.
El hecho de volver a llevar, con suavidad, nuestra atención a la respiración, impide que nos perdamos en el caos de pensamientos y sentimientos y permite que la confusión emerja sin identficarnos con ella para, al fin, poder llegar a su raíz. Aprendemos a "mantenernos en nuestro lugar" sin ser arrastrados o arrebatados por el caballo salvaje de la mente, y a permanecer alerta y seguir su galope ya donde vaya. De ese modo, la mente comienza a enlentecer su marcha (¡el caballo se cansa!) y vislumbramos otro modo de estar. En lugar de ser dirigidos y arrastrados por nuestros pensa entos empezamos a profundizar y ampliar nuestra conciencia, lo cual es muy reparador.
La meditación nos lleva de manera directa a la raíz de la confusión, nos permite ver cómo somos dirigidos por el miedo que aparece a consecuencia de nuestra inseguridad sobre nuestra identidad en medio de la corrientes, siempre cmabinte , de la vida. La meditación nos ofrece la oportunidad de experimetar directamente nuestros intentos por fabricar y mantener una identidad fija como defensa contra l ai inseguridad que rodea neustra vida. La palabra tibetana que designa la identidad del ego , dagdzin, significa "posesión de uno mismo". A partir de las distintas historias que nos contamos a nosotros mismos sobre cómo somos, lo que nos gusta y nos desagrada y los guiones inconscientes que representamos de continuo una y otra vez, suponemos que somos "alguien" predecible y creamos una identidad aparentemente sólida. Desde el punto de vista budista este intento de mantener una identidad sólida es la raíz de ciertas tendencias universales generdadoras de sufrimiento, las cinco kleshas: el odio, la avaricia, la envidia, el orgullo y laignorancia. La psicoterapia, aunque trabaja con las manifestaciones específicas de estos kleshas en la vida de una persona, no nos permite acceder a su origen, el presistente hábito de intentar mantener o apuntalar el "yo". De este modo, si bien la terapia puede ayudarnos a abandonar los objetos específicos del odio, la avaricia, la envidia, etcétera, la meditaciñón puede enseñarnos a soltar completamente toda "fijación sobre el yo", lo cual es esencial para poder afrontar las preguntasfundamentales de la vida humana: el cambio, la impermanencia, el envejecimiento, la adversidad, el amor y la muerte."
Escrito por John Welwood, en "Psicoterapia y salud en Oriente/Occidente". Ed. Kairós
Qué hacer en vez de hundirnos en el sufrimiento: práctica de TONGLEN. Pema Chödrön
Transformar la Confusión en Sabiduría

Retiro en el Centro Shambala de Berkeley Otoño 1999. Pema Chodron
En particular, ocuparse de otras personas que tienen miedo, están enojadas, celosas, superadas por adicciones de todo tipo, son arrogantes, orgullosas, quejosas, egoístas, significa – usted lo identifica- tener compasión y cuidar de estas personas, no huir del dolor de encontrar estas cosas en nosotros mismos.
De hecho, la propia actitud hacia el dolor puede cambiar. En lugar de defenderse y esconderse de él, se puede abrir el propio corazón y permitirse sentir ese dolor, sentirlo como algo que nos suavizará y purificará y nos hará mucho más amorosos y amables.
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