Zona de padres e hijos
Vivir en familia puede ser el contexto en el que se pueden experimentar tanto el amor y protección como el dolor y el sufrimiento. Nadie puede pasar por alto la revisión de sus múltiples emociones y pensamientos gestados en su familia de origen si desea comprender su propia vida y conocer el camino que lo lleve a la posibilidad de establecer mejores vínculos. Es mejor revisar el camino que hemos heredado, tanto para poder hacer propias las enseñanzas que nos hicieron felices, como para dejar de lado aquellas que están basadas en los malos entendidos y el error, tantas veces inconsciente.Somos hijos y somos padres ejerciendo estos roles mientras vamos viviendo y seremos afortunados si comprendemos cuánto podremos cambiar las cosas y que nada tiene porqué seguir igual. ¿A qué nos obligan los vínculos biológicos?¿Cuáles son nuestras responsabilidades y derechos?¿Cuánta libertad tenemos en relación a nuestras familias?¿Cuáles son los límites de nuestro territorio y cómo van cambiando a medida que vamos madurando? Todos tenemos una historia familiar atrás que nos influye en mayor o en menor medida, todos tenemos que elegir conscientemente entre distintas pautas de crianza (cómo alimentar, en qué momento es conveniente proponer un límite a una conducta, cuánto hay que conversar con los hijos. etc...) y todos tendremos que decidir entre caminos que no están claramente establecidos.